¿Qué es la Pericoronaritis?

Publicado por acuabit el 23/11/2018. Categoría: Blog, Implantes Dentales

Para muchas personas, las muelas del juicio suponen un quebradero de cabeza. En los últimos 12.000 años la forma de la mandíbula ha cambiado debido al cambio de las dietas alimenticias.

De cazadores que necesitaban la mandíbula para masticar carne y alimentos duros, se ha pasado a recolectores que no necesitan una mandíbula tan grande ni con tantos dientes.

Por eso, al ser más pequeña, la mayoría de las personas no tienen el suficiente espacio como para acomodar el último conjunto de dientes, las muelas del juicio.

Esto conduce a una variedad de problemas dentales como caries, enfermedades de las encías o formación de quistes. Algunas personas las extraen con una simple cirugía sin problemas, pero otras desarrollan pericoronaritis en una muela del juicio.

¿Qué es la pericoronaritis?

La pericoronaritis es una enfermedad que ocurre cuando las muelas del juicio no tienen suficiente espacio para salir de las encías.

Debido a esto, se quedan dentro de la encía o salen solo parcialmente, lo que puede causar infección e inflamación en el tejido blando de alrededor de la muela porque las bacterias de los alimentos entran en la parte expuesta del diente.

Si la pericoronaritis es grave, puede llegar a extenderse por la mandíbula hasta las mejillas y el cuello.

Síntomas de la pericoronaritis

Los síntomas pueden variar entre un individuo y otro dependiendo de la gravedad de la infección.

Casos leves

En un caso leve, una persona puede tener incomodidad y algo de dolor en la zona de las muelas del juicio afectadas. También puede tener mal sabor de boca y una leve inflamación en la encía.

Estos síntomas suelen durar entre 1 o 2 días, pero pueden repetirse durante un periodo de meses.

Casos severos

Cuando se trata de pericoronaritis aguda, el dolor se vuelve más fuerte y puede causar la pérdida del sueño, dolor al masticar, al tragar o al abrir la boca completamente, el lado de la cara afectado sufrirá una hinchazón y la encía comienza a generar pus.

Además, los ganglios linfáticos se inflaman y provoca fiebre y sensación general de malestar y, a largo plazo, puede provocar enfermedades periodontales, y problemas de garganta o digestivos.

Posibles causas de la pericoronaritis

Normalmente, la pericoronaritis tiene lugar en personas de entre 20 y 29 años, edad en la que suele producirse la erupción de las muelas del juicio.

No importa el sexo; hombres y mujeres desarrollas pericoronaritis en igual proporción. Puede desarrollarse cuando las muelas del juicio solo salen en parte de la encía, lo que provoca que la encía se rompa y se convierta en la entrada de bacterias que puedan provocar una infección.

También puede ser causada por una higiene bucal deficiente, el estrés, el embarazo o una infección respiratoria.

Tratamiento más efectivo para combatir la pericoronaritis

Para tratar esta enfermedad, el dentista examina las muelas del juicio para comprobar si están parcialmente fuera de la encía o aún están dentro y hasta qué punto llega la infección.

Si la pericoronaritis se limita únicamente al diente (no se ha extendido), el dentista puede limpiar a fondo la zona, eliminando cualquier residuo de comida y drenando el posible pus.

Es recomendable enjuagarse la boca con agua tibia mezclada con sal tras asegurarse de que no haya restos de alimentos dentro de la encía en su vida diaria.

Si la mandíbula y la mejilla están doloridos o hinchados, el dentista tratará la infección con antibióticos (normalmente con penicilina) y con analgésicos como la aspirina, el ibuprofeno o el paracetamol.

Mientras tiene lugar el tratamiento, siempre es necesario mantener el área afectada limpia para que el problema no vuelva a aparecer. Esto se consigue cepillando los dientes, usando hilo dental a diario y enjuegándose la boca varias veces al día para que los restos de alimentos no se acumulen en la zona de la muela del juicio.

Una vez que la pericoronaritis esté controlada, el dentista puede sugerir una extracción del diente, especialmente si se trata de un problema recurrente.

Cualquier persona que tenga síntomas de pericoronaritis debe comunicárselo a su dentista lo antes posible.

Aquellos que noten que sus muelas del juicio están saliendo, aunque no tengan síntomas de esta enfermedad, deben informar a su dentista para que pueda controlar el progreso y evitar esta posible enfermedad.

¿Qué hacer tras una pericoronaritis?

La pericoronaritis no causa efectos a largo plazo. Si la muela se extrae de manera quirúrgica, se somete al tratamiento de antibióticos o la muela logra salir por completo en la encía, es probable que la enfermedad no vuelva.

Conclusión

Todo el mundo puede tratar de reducir las posibilidades de desarrollar pericoronaritis.

Por supuesto, lo primero es mantener una buena higiene bucal usando cepillo adecuado y limpiando exhaustivamente toda la boca y pasar el hilo dental a diario.

También es necesario hacer revisiones regulares con el dentista que ayuden a identificar cualquier signo o problema asociado con la pericoronaritis.

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